martes, 12 de junio de 2012

Imágenes

Estacionaba para ir al banco, cuando en una mirada fugaz por los alrededores, la veo a ella...

Una rubia preciosa caminaba por la vereda, se acerca al cordón y hace algunos pasos esforzandose por mantener el equilibrio, pero tropieza y cae.

Justo a pocos centímetros, un muchacho en un ágil movimiento, se lanza hacia ella y logra detenerla con sus brazos.

Un morocho, de gorra y chaleco que lo identificaban y facilmente se adivinaba su profesión.

Cobrador de estacionamiento.


Ella, se incorpora, se separa apenas lo suficiente, para mirarle la cara a quien evito su caida. Ordena su hermoso pelo rubio, levanta la mirada y le da un beso imprevisto en la boca al muchacho.

Él, desbordado por la sorpresa, se aleja, la mira y ella le devuelve una sonrisa, y se vá... como si nada hubiera pasado...

Sin más, él, confundido por la situación, da media vuelta, se acomoda la gorra y continúa con su tarea...


Dá unos pasos y una sonrisa plena se dibuja en su cara.


El día sigue, pero ya no es lo mismo.


Y es que él, yo y todos los que los vimos, sabemos bien, que no todos los días el destino en una piresca jugarreta, te lanza un ángel a tus brazos...



2 comentarios:

  1. jajaja ¡¡¡ qué loco !!! me encantó

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  2. jajajaja, insisto con lo de con que gusto me hubiera gustado ser el receptor del beso imprevisto!! jajaj


    Hermosa era la rubia, hermosa! xD

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